¿Realmente estamos enseñando a los alumnos y las alumnas a formular buenas preguntas? Dan Rothstein y Luz Santana han centrado sus investigaciones y trabajos en esta tarea y han desarrollado la QFT (Question Formulation Technique), una técnica para formular preguntas. Recientemente han publicado un artículo explicativo de este método en Harvard Education Letter, para que los y las docentes aprendamos a estimular un papel activo en el aprendizaje de los alumnos y las alumnas. La técnica, concretamente, tiene 6 pasos
1. Encuentra el enfoque
Como ellos dicen, el QFocus. Es un indicador que sirve para enfocar las preguntas de los alumnos y alumnas de modo que puedan ampliarlas hasta explorar más ideas. Por ejemplo, un profesor explicaba las causas de la revolución haitiana de 1804 así: "Una vez fuimos esclavos; ahora somos libres". Esta frase refleja un pensamiento claro a partir del cual comenzar a plantear y formular preguntas
2. Lluvia de ideas
Fijamos unas reglas sencillas para enfocarnos, y los estudiantes han de formular preguntas: todas las que puedan y se les ocurra. En ese momento no vamos a juzgar la calidad de las preguntas
3. Refinar
Los estudiantes trabajan con preguntas que han creado ellos mismos y las hay que reformular: abiertas y cerradas. Luego, se categorizan, se clarifican y se centran según el QFocus
4. Priorizar
Los planes de estudio, la programación didáctica y los objetivos nos ayudarán a a seleccionar las preguntas, que han de concentrarse en el aspecto más importante de cada lección
5. Determinar los próximos pasos
Revisamos juntas/os las preguntas, fijamos las prioritarias y tomamos decisiones sobre la mejor manera de utilizarlas para el aprendizaje, la experimentación, la lectura, la discusión...
6. Reflejar
El profesor o la profesora revisa con los/as estudiantes las preguntas, en el contexto de los seis pasos que hemos visto. Hacer la QFT complementamente transparente permite ver el proceso y contribuye a su aprendizaje