- 1. No esperes a que otro/a solucione tus problemas
Conocemos los problemas, sabemos que necesitan solución, y dado que vivimos y respiramos de ellos, sabemos cuál es la más adecuada, la mejor posición que podemos tomar y cómo podemos articular la estrategia para arreglar esas dificultades, fallos, conflictos...
- 2. Desarrollar una PLN (Personal Learning Network)
En cualquier otra profesión conocen la importancia del trabajo en equipo y, a veces, se fomenta mediante diversas comunidades online. Lo que otras/os aprenden y hacen puede servirte: nuevos recursos, noticias, artículos, actualidad, proyectos de innovación, política educativa... No desconectes
Es importante desarrollar relaciones con otros/as docentes de diferentes especialidades a la tuya, conocer expertas y expertos de difentes campos y tomar el enfoque interdisciplinar que, por ejemplo, la comunidad científica tiene muy claro desde hace unos 2 años.
si vas a intentar dotar a tus clases de un enfoque ágil debes comprobar y evaluar cómo los componentes individuales de tu innovación se articulan entre sí de manera adecuada. En primer lugar, ¿qué es lo novedoso o lo radicalmente-distinto dentro de tu enfoque personal? ¿De qué se trata? Primero, es necesario disponer de descripciones detalladas de tus proyectos y, también, de la planificación formal de éstos. Por supuesto, los indicadores de logro deben ser los adecuados; la elección de éstos es muy dependiente de cada proyecto o innovación particular pero nunca has de olvidar explicitarlos en las planificaciones, sean informales o acaben entregadas en la Conserjería.
No necesariamente lo que funciona en un centro educativo o en un aula funciona en todos los centros educativos o en todas las aulas, precisamente por la naturaleza de los contextos de enseñanza-aprendizaje y su entorno. Debes plantearte a qué escala te planteas los cambios e innovaciones y su posible o no generalización; la no generalización de tu proyecto no lo hace peor, ni inviable. Es lo más común, lo normal. La innovación educativa ha de centrarse en mejorar aspectos débiles de cada centro o aula particular y, por tanto, a veces no puede extenderse a todos y cada uno de los colegios e institutos.
- 6. La curiosidad no mató al gato
No puedes dejar de lado la curiosidad, las ganas de aprender, una vez que estés en tu zona cómoda como docente. Investiga - nuevamente, puedes hacerlo de forma reglada o no -, continua formándote, lee, asiste a congresos, conferencias... ¡Comprométete! ¿¿Quieres que tus alumnas y alumnos sean intelectualmente curiosos y activos?? Pues da ejemplo ;-)