Reconociendo, sin duda, los beneficios de la web para el alumnado, parece que éste no sabe aprovechar la gran profundidad y amplitud de la información y materiales disponibles que le permitirían acceder sin dificultad hacia el aprendizaje autodirigido y autónomo.
Aquí hay tres pilares para ayudar a los y las jóvenes a ir más allá de Google, desde casa y desde el centro educativo:
1. PROMOVER LA ALFABETIZACIÓN DIGITAL Y LA ALFABETIZACIÓN TRADICIONAL (TAMBIÉN)
La mayoría del profesorado coincidía en el estudio citado en que "las tecnologías de hoy en día hacen más difícil a los alumnos y las alumnas encontrar fuentes fiables de información.
Determinar si una referencia de Webgrafía es legítima y cómo contrastar la información son dos habilidades muy difícil de adquirir y necesitan de grandes dosis de sentido común. Los y las estudiantes requieren, entonces, previamente, un conocimiento general sobre los hechos que, además, sea abundante, para tener esa capacidad de evaluación de la información.
2. ENCONTRAR LOS HECHOS "EN VIVO Y EN DIRECTO"
Los y las jóvenes que han crecido en la Era Digital tienen, a menudo, la impresión de que todo lo que se necesita saber está (más o menos escondido) en algún lugar de la web. Pídeles que encuentren un libro den la biblioteca o cualquier otro recurso no-digital. También puedes pedirles un proyecto de historias orales contadas por personas de su comunidad y entorno que no puedan encontrar en Internet
3. UNA GUÍA PARA BUSCAR EN PROFUNDIDAD
Internet no es el enemigo de una investigación cuidadosa: hay muchísima documentación académica publicada online, y los expertos y las expertas se basan y recurren a la web. La diferencia es la profundidad de la búsqueda: salir de yahoo, wikipedia y algún otro recurso socorrido. Google, en otras palabras, es solo el principio.