1. La gente aprende mejor en intervalos de 20 minutos. Por algún motivo ese el formato de los famosos vídeos TED, ¿verdad? Pues no lo olvides. Recuerda, también, la
Técnica Pomodoro (
goo.gl/x2ua8)
2. Cuidado con la "competencia" entre los canales sensoriales. Si estás dando una charla y utilizas PowerPoint (puedes buscar otras alternativas en nuestra sección
Aplicaciones 2.0 goo.gl/GJVHn o aprender a hacer una infografía con este tutorial
goo.gl/qfWy6 ) ten cuidado de que tus diapositivas no roben la atención al auditorio... Por ejemplo, ¿habrás escrito una verdadera parrafada? Somos criaturas visuales: si hay demasiado que leer en tu Ppt, perderemos la atención sobre lo que dices.
3. Lo que comunicamos es solo una parte de nuestra presentación. La paralingüística explora, por ejemplo, qué información estamos transmitiendo detrás de las palabras; ten en cuenta que la audiencia responde a tu lenguaje corporal, tono y otras características de tu autopresentación. ¿Un buen consejo? Grábate e intenta mejorar tus puntos flacos (repetimos: especialmente, si eres nuevo(a) en esto de la docencia)
4. Si quieres que actúen, tendrás que llamarlos a la acción. ¿Es lógico? Sí, ¿verdad? Al final de tus presentaciones o tus clases has de ser concreto(a) y explicitar, exactamente, qué quieres que tu audiencia (alumnado, en este caso) haga.
5. Las alumnas y los alumnos imitarán tus emociones y sentirán tus sentimientos. Si, realmente, te apasiona el tema que vas a tratar, contagiarás este entusiasmo a tu alumnado. No te contengas más de lo estrictamente necesario.