1. Conocen la materia
Si no lo sabes, no lo puedes enseñar. No necesitas un doctorado, pero sí unos importantes conocimientos de tu asignatura; no obstante, deberías continuar la formación en tu materia a lo largo de tu vida... [el doctorado no está de más]
2. Pacientes
No se espera que tu paciencia sea infinita hacia una falta absoluta de disciplina, indolencia, inmadurez o interrupciones y molestias en tu trabajo y en el de los/as estudiantes, pero la paciencia es algo que éstos/as están aprendiendo, es parte de la profesión docente y tú debes dar ejemplo.
3, Intelectualmente curiosos/as
Tu curiosidad intelectual, precisamente, es la que te mantiene al corriente de los cambios en tu especialidad y permanentemente actualizada/o
4. Tienen confianza en sí mismas/os
Y en sus habilidades para detectar en qué punto del proceso de aprendizaje están los/as estudiantes, para presentar el material con un orden lógico y gradual, etc.
5. Compasivos
Son capaces de trabajar con alumnado heterogéneo, con diferentes ritmos de aprendizaje, con diferentes niveles de conocimientos... independientemente de que, cada año, tú seas mayor que el anterior y tus alumnas y alumnos tengan la misma edad de siempre (como decía en alguna ocasión un profesor universitario)
6. Logro
Los y las docentes excelentes tienen claras las ideas sobre lo que esperan de los/as estudiantes, sobre las metas propias, de la institución y del alumnado, y el camino que han de seguir para conseguir sus objetivos.
7. Buenos/as planificadores/as
Tienen planes y se atienen a ellos, más allá de la rigidez del currículum y de la Programación Didáctica. Saben detectar cuándo los/as estudiantes van a necesitar más tiempo para comprender una idea o una unidad didáctica y están dispuestos a ser flexibles sin romper el plan inicial
8. Concienciados/as
Sobre lo que sucede en sus aulas, sobre lo que sucede en el pasillo, el la clase de al lado, en el claustro y en el Ministerio.
9. Tutoras/es
Y, también, mentores/as: con deseo de influir positivamente en el alumnado y motivar a los/as estudiantes (incluso, desde el principio de su carrera profesional)
10. Maduros/as
Los/as estudiantes tienen vida más allá del aula, y experimentan problemas personales y altibajos emocionales (especialmente, en la adolescencia). Los/as docentes pueden percibir esos cambios y responder adecuadamente a ellos, siendo los pilares que les alienten a crecer ante la adversidad y mantener su desarrollo académico.