1. Encuentra el contenido más relevante e interesante para incorporar al aula
Yo saco la mayor parte de los materiales de mi red personal de aprendizaje, de la red tan amplia de colegas y expertas/os que he ido constriyendo y en la que puedo compartir ideas y recursos con todos y todas a diario. Básicamente, me centro en Twitter, Facebook y los blogs.
2. Filtra el contenido y selecciona lo mejor
Para eso, suelo usar Diigo; ahí colecciono mis pequeñas "joyas"
3. Agrega tu perspectiva y contextualiza el contenido
Pregúntate: ¿Cómo encaja este material con el tema, el aula, los alumnos y las alumnas...?
4. Coloca el contenido de manera que todo gire en torno a un eje
Este paso implica decidir una jerarquía y un orden entre los recursos, y utilizar la yuxtaposición para incrementar la eficacia de los materiales que ofrecemos sobre los resultados del aprendizaje
5. Crear el producto final
Aquí es donde, finalmente, tu trabajo se hace visible; dispones de muchas herramientas para mostrar tu selección: scoop.it, storify, storyful, wikis o diapositivas
6. Comparte tu trabajo
Este trabajo que has realizo implica y necesita una audiencia. Por ejemplo, a menudo, cuando hago una presentación o doy una conferencia, lo cuelgo en el blog a través de un Slideshare
7. Involucrar a los y las estudiantes en torno a una conversación sobre el contenido
Proporcionemos un espacio (Twitter, facebook, el blog o el moodle) para que puedan participar las/os estudiantes, colegas y expertas/os. Todas/os pueden contribuir.
8. Realizar un seguimiento y una evaluación de los contenidos seleccionados
Como docentes es importante, para nuestro desarrollo, saber el éxito que tienen los contenidos y materiales que impartimos y utilizamos, mediante la involucración de las/os estudiantes, el número de comentarios o su difusión a través de la Red.