1. VOZ
El alumnado debe poder aprender de los/as demás y compartir sus propios conocimientos. Hoy en día todo el mundo quiere tener voz, dar su opinión, saber "de todo", opinar de cualquier cosa. Debemos enseñar a los/as estudiantes a usar BIEN esta "voz", a argumentar sus opiniones. No es simple, pero, sencillamente, es esencial.
2. ELECCIÓN
Un niño o una niña debe tener oportunidades de elegir: no solo en casa, decidiendo si quiere comer plátano o maracuyá. Debemos asegurar en la medida de lo posible la adquisición de habilidades para toma de decisiones en los y las menores. De este modo, sabrán con mayor o menor autonomía qué áreas de interés académico tienen disponibles o cómo avanzar o mejorar en su aprendizaje: se conocerán.
3. REFLEXIÓN
Parece que los temas de la Programación Didáctica no van a acabarse nunca. Parece, siempre, que no da tiempo. Parece que tenemos pocas horas... Corremos como locos/as a través del temario y dejamos de lado la oportunidad de reflexionar y entender, realmente, lo que nuestro alumnado ha aprendido y comprendido. No: no se puede dejar todo y ponerse a leer como si esto fuera El club de los poetas muertos, pero, como es obvio, deberíamos asegurarnos de que el alumnado está "enterándose" de algo
4. INNOVACIÓN
Imagina que lo que hacen tus alumnas y alumnas cuando salen de clase en internet no es tan malo y terrible como crees y que puedes aprovecharlo en el aula. Por ejemplo,
Youtube. Pues bien: ya has sentado las bases para poder
innovar en tu docencia cotidiana.
5. PENSAMIENTO CRÍTICO
Más allá de la obediencia, de preparar obreros y obreras fabriles en las aulas de Primaria, deberíamos intentar fomentar el
pensamiento crítico en nuestros pequeños y nuestras pequeñas alumnas. Debemos desprendernos, primero, de nuestro propio ego y poner "en peligro" los cimientos de nuestra visión del mundo para adoptar, nosotras mismas y nosotros mismos, el pensamiento crítico; si no lo trabajamos nosotros/as, pretender que lo hagan niños y niñas es una temeridad que roza el ridículo
6. PROBLEMAS
7. AUTOEVALUACIÓN
Los portfolios son una gran idea para que los alumnos y las alumnas desarrollen y comprendan hasta qué punto "saben" algo, hasta qué punto han progresado en su aprendizaje y qué logros relevantes han alcanzado en este proceso. Autoevaluarse a uno mismo o a una misma es un proceso que requiere una enorme madurez: enseñar a hacerlo objetivamente es un reto
8. CONECTAR
Comparte tus conocimientos con tus colegas y, sí, con tu alumnado: conecta más con ellas y ellos. Además, también deberían conectar con expertas y expertos, y no solo a través de las redes sociales: no nos olvidemos de las conferencias organizadas en vuestra ciudad, de los museos, etc.